Narela Agustina Figueredo, es oriunda de la localidad bonaerense de Salto y actualmente residía en el Barrio Colonia Roca de Concordia. Era buscada desde el viernes. Afortunadamente fue hallada sana y salva.

La joven había sido vista por última vez el pasado viernes, alrededor de las 20:30 horas. Rápidamente, las redes sociales viralizaron la búsqueda y Diario Río Uruguay pudo confirmar que estaba sana y salva, en casa de una agente sanitaria del barrio.

Previamente – y sorprendida por la amplia difusión que tuvo su caso – se había hecho presente en la comisaría Séptima, dando aviso de su paradero.

Este medio pudo tener una larga charla con la joven, en donde ella expuso su historia y los motivos que la llevaron a ausentarse de su humilde morada familiar.

 

La historia

Narela – luego de confirmar que estaba en perfecto estado de salud (acaso lo principal) – detalló que ella vivía con su madre “y sus dos hermanos”. Agregando que “hace cuatros años que decidimos venir acá, a Colonia Roca”, provenientes de la localidad bonaerense de Salto.

La decisión estuvo empujada por los flagelos de la violencia de género y abusos sexuales. “Denunciamos a quién era por aquel entonces pareja de mi mamá, es decir mi padrastro”, aseveró Narela.

“Estaba en peligro nuestra vida, durante 12 años ejerció violencia y estábamos en riesgo de que nos lastimara o asesinara como ya en varias oportunidades nos había amenazado”, enfatizó. Subrayando que “nos escapamos sin nada, con lo puesto, sin nuestra casa ni nuestras pertenencias”.

 

Abuso

Una vez en Concordia, la joven se animó a denunciar a su padrastro por abuso sexual y “desde ese entonces nos quedamos a vivir acá porque todo el tiempo nos amenazaba y nos decía que nos iba a matar”, comentó.

La familia se las arregló como pudo en el terreno de “mis abuelos”, y “con una carpa estuvimos hasta que pudimos empezar a construir algo”. Sin embargo, las secuelas de todo volvían una y otra vez. Es así que la joven explicó que “con mi mamá discutíamos y peleábamos por todo el dolor y la tristeza, y eso lo terminó volcando en mí”.

Según su versión, la madre le enrostraba las denuncias hechas contra su ex, como no queriendo creerle. “Ella me hacía sentir que era mi culpa, todo lo que había pasado”, expresó Narela.

Los reproches, incluso, contenían constantes dichos para la que joven abandonara la casa, porque “no quería vivir más conmigo”.

“Ella nunca me creyó la denuncia por abuso sexual y las personas que yo pensé que me iban a apoyar, me dejaron totalmente sola”, dijo la joven, ya en pleno llanto.

 

Necesidades

Recordando, Narela explicó que cuando llegaron a Colonia Roca “vivíamos en una casita, con un montón de necesidades y los únicos que se acercaron fueron los agentes sanitarios del barrio, con el agregado de un algún que otro político de turno”.

“Nos dieron una chapas y pedimos ayuda por todas partes pero nos dejaron solas”, puntualizó. Sumado a las discusiones y el clima familiar, la joven decidió ausentarse por decisión propia del hogar.

A pesar de todo “desde que estoy acá me propuse seguir adelante y seguir estudiando”, contó Narela, quién detalló que cursa en la UTN Regional Concordia y se mantiene con becas.

 

Lo que viene

Aclarando que nunca estuvo en la sede de ninguna iglesia – tal cual se había dejado entender por comentarios – la chica no quiso contar dónde estuvo desde el pasado viernes. Sólo se limitó a mencionar que pudo ver a su madre, durante este lunes; quién le advirtió que “hasta que no le diga dónde estuve no me va a dejar volver”.

En ese marco, la joven aclaró que no está en pareja ni tiene una relación amorosa en la actualidad. “Los pastores Ferreyra me han ayudado y lo que necesito ahora es contención”, remarcó Narela. Agradeciendo, finalmente, la preocupación de Concordia para con su caso. (Diario Río Uruguay)

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